“Así que, todas las cosas que queréis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas” (Mateo 7:12)
Un experimentado evangelista organizaba seminarios acerca del estrés como introducción a las reuniones evangelizadoras en las ciudades. En su encuesta, le pedía a la audiencia que enumerara cuatro o cinco factores que les causaban más estrés. Surgían varias categorías generales (salud, dinero, trabajo, relaciones, etc.). Antes de completarla, uno de los ayudantes vio que el orador ya había preparado antes unas transparencias para analizar las “relaciones” como la fuente número uno. Cuando le preguntaron, el pastor explicó que, por su experiencia, sabía que las malas relaciones siempre eran la causa primaria de estrés.
Sean problemas con el cónyuge, los niños, los jefes, los asociados en el trabajo, los vecinos, los amigos o los enemigos, la gente tiende a ser el principal generador de estrés. En contraste, cuando las relaciones son positivas, son una poderosa fuente de satisfacción. Esto parece ser igual en cualquier cultura. La gente nos hace felices o nos hace miserables.
Esta semana nos ocuparemos de las relaciones y de lo que la Biblia nos enseña acerca de ellas.
DOMINGO
COMPLETAMENTE HUMILDE Y MANSO
¿Por qué Pablo relaciona la humildad, la mansedumbre y la paciencia con las buenas relaciones y la unidad? Recuerda casos de tu experiencia en los que estas actitudes produjeron un impacto positivo sobre las relaciones.
EFESIOS 4:1 al 3.
1 yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados,2 con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor,3 solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz;4 un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación;5 un Señor, una fe, un bautismo,6 un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos.7 Pero a cada uno de nosotros fue dada la gracia conforme a la medida del don de Cristo.8 Por lo cual dice: Subiendo a la alto, llevó cautiva la cautividad, Y dio dones a los hombres.9 Y eso de que subió, ¿qué es, sino que también había descendido primero a las partes más bajas de la tierra?10 El que descendió, es el mismo que también subió por encima de todos los cielos para llenarlo todo.11 Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros,12 a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo,13 hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo;
¿Qué podemos aprender de las acciones de Abigail y de David en situaciones tensas y difíciles?
1 SAMUEL 25.
1 MURIÓ Samuel, y se juntó todo Israel, y lo lloraron, y lo sepultaron en su casa en Ramá. Y se levantó David y se fue al desierto de Parán.2 Y en Maón había un hombre que tenía su hacienda en Carmel, el cual era muy rico, y tenía tres mil ovejas y mil cabras. Y aconteció que estaba esquilando sus ovejas en Carmel.3 Y aquel varón se llamaba Nabal, y su mujer, Abigail. Era aquella mujer de buen entendimiento y de hermosa apariencia, 572 pero el hombre era duro y de malas obras; y era del linaje de Caleb.4 Y oyó David en el desierto que Nabal esquilaba sus ovejas.5 Entonces envió David diez jóvenes y les dijo: Subid a Carmel e id a Nabal, y saludadle en mi nombre,6 y decidle así: Sea paz a ti, y paz a tu familia, y paz a todo cuanto tienes.7 He sabido que tienes esquiladores. Ahora, tus pastores han estado con nosotros; no les tratamos mal, ni les faltó nada en todo el tiempo que han estado en Carmel.8 Pregunta a tus criados, y ellos te lo dirán. Hallen, por tanto, estos jóvenes gracia en tus ojos, porque hemos venido en buen día; te ruego que des lo que tuvieres a mano a tus siervos, y a tu hijo David.9 Cuando llegaron los jóvenes enviados por David, dijeron a Nabal todas estas palabras en nombre de David, y callaron.10 Y Nabal respondió a los jóvenes enviados por David, y dijo: ¿Quién es David, y quién es el hijo de Isaí? Muchos siervos hay hoy que huyen de sus señores.11 ¿He de tomar yo ahora mi pan, mi agua, y la carne que he preparado para mis esquiadores, y darla a hombres que no sé de dónde son?12 Y los jóvenes que había enviado David se volvieron por su camino, y vinieron y dijeron a David todas estas palabras.13 Entonces David dijo a sus hombres: Cíñase cada uno su espada. Y se ciñó cada uno su espada, y también David se ciñó su espada; y subieron tras David como cuatrocientos hombres, y dejaron doscientos con el bagaje.14 Pero uno de los criados dio aviso a Abigail mujer de Nabal, diciendo: He aquí David envió mensajeros del desierto que saludasen a nuestro amo, y él los ha zaherido.15 Y aquellos hombres han sido muy buenos con nosotros, y nunca nos trataron mal, ni nos faltó nada en todo el tiempo que estuvimos con ellos, apacentando los ganados.16 Muro fueron para nosotros de día y de noche, todos los días que hemos estado con ellos apacentando las ovejas.17 Ahora, pues, reflexiona y ve lo que has de hacer, porque el mal está ya resuelto contra nuestro amo y contra toda su casa; pues él es un hombre tan perverso, que no hay quien pueda hablarle.18 Entonces Abigail tomó luego doscientos panes, dos cueros de vino, cinco ovejas guisadas, cinco medidas de grano tostado, cien racimos de uvas pasas, y doscientos panes de higos secos, y lo cargó todo en asnos.19 Y dijo a sus criados: Id delante de mí, y yo os seguiré luego; y nada declaró a su marido Nabal.20 Y montando un asno, descendió por una parte secreta del monte; y he aquí David y sus hombres venían frente a ella, y ella les salió al encuentro.21 Y David había dicho: Ciertamente en vano he guardado todo lo que éste tiene en el desierto, sin que nada le haya faltado de todo cuanto es suyo; y él me ha vuelto mal por bien.22 Así haga Dios a los enemigos de David y aun les añada, que de aquí a mañana, de todo lo que fuere suyo no he de dejar con vida ni un varón.23 Y cuando Abigail vio a David, se bajó prontamente del asno, y postrándose sobre su rostro delante de David, se inclinó a tierra;24 y se echó a sus pies, y dijo: Señor mío, sobre mí sea el pecado; mas te ruego que permitas que tu sierva hable a tus oídos, y escucha las palabras de tu sierva.25 No haga caso ahora mi señor de ese hombre perverso, de Nabal; porque conforme a su nombre, así es. El se llama Nabal, y la insensatez está con él; mas yo tu sierva no vi a los jóvenes que tú enviaste.26 Ahora pues, señor mío, vive Jehová, y vive tu alma, que Jehová te ha impedido el venir a derramar sangre y vengarte por tu propia mano. Sean, pues, como Nabal tus enemigos, y todos los que procuran mal contra mi señor.27 Y ahora este presente que tu sierva ha traído a mi señor, sea dado a los hombres que siguen a mi señor.28 Y yo te ruego que perdones a tu sierva esta ofensa; pues Jehová de cierto hará casa estable a mi señor, por cuanto mi señor pelea las batallas de Jehová, y mal no se ha hallado en ti en tus días.29 Aunque alguien se haya levantado para perseguirte y atentar contra tu vida, con todo, la vida de mi señor será ligada en el haz de los que viven delante de Jehová tu Dios, y él arrojará la vida de tus enemigos como de en medio de la palma de una honda. 30 Y acontecerá que cuando Jehova haga con mi señor conforme a todo el bien que ha hablado de ti, y te establezca por príncipe sobre Israel,31 entonces, señor mío, no tendrás motivo de pena ni remordimientos por haber derramado sangre sin causa, o por haberte vengado por ti mismo. Guárdese, pues, mi señor, y cuando Jehová haga bien a mi señor, acuérdate de tu sierva.32 Y dijo David a Abigail: Bendito sea Jehová Dios de Israel, que te envió para que hoy me encontrases.33 Y bendito sea tu razonamiento, y bendita tú, que me has estorbado hoy de ir a derramar sangre, y a vengarme por mi propia mano.34 Porque vive Jehová Dios de Israel que me ha defendido de hacerte mal, que si no te hubieras dado prisa en venir a mi encuentro, de aquí a mañana no le hubiera quedado con vida a Nabal ni un varón.35 Y recibió David de su mano lo que le había traído, y le dijo: Sube en paz a tu casa, y mira que he oído tu voz, y te he tenido respeto.36 Y Abigail volvió a Nabal, y he aquí que él tenía banquete en su casa como banquete de rey; y el corazón de Nabal estaba alegre, y estaba completamente ebrio, por lo cual ella no le declaró cosa alguna hasta el día siguiente.37 Pero por la mañana, cuando ya a Nabal se le habían pasado los efectos del vino, le refirió su mujer estas cosas; y desmayó su corazón en él, y se quedó como una piedra.38 Y diez días después, Jehová hirió a Nabal, y murió.39 Luego que David oyó que Nabal había muerto, dijo: Bendito sea Jehová, que juzgó la causa de mi afrenta recibida de mano de Nabal, y ha preservado del mal a su siervo; y Jehová ha vuelto la maldad de Nabal sobre su propia cabeza. Después envió David a hablar con Abigail, para tomarla por su mujer.40 Y los siervos de David vinieron a Abigail en Carmel, y hablaron con ella, diciendo: David nos ha enviado a ti, para tomarte por su mujer.41 Y ella se levantó e inclinó su rostro a tierra, diciendo: He aquí tu sierva, que será una sierva para lavar los pies de los siervos de mi señor.42 Y levantándose luego Abigail con cinco doncellas que le servían, montó en un asno y siguió a los mensajeros de David, y fue su mujer.43 También tomó David a Ahinoam de Jezreel, y ambas fueron sus mujeres.44 Porque Saúl había dado a su hija Mical mujer de
David a Palti hijo de Lais, que era de Galim.
David a Palti hijo de Lais, que era de Galim.La historia de David, Nabal y Abigail provee un ejemplo excelente de interacción social. David envió soldados a Nabal con un pedido razonable: “Hemos protegido a tus hombres y tu propiedad; danos lo que puedas encontrar” (1 Samuel 25:7, 8, paráfrasis del autor). Pero Nabal no conocía bondad ni diplomacia, sino que era un hombre rudo y perverso. Otras traducciones usan términos como áspero, grosero, descortés, intratable y tosco. Y él demostró estos rasgos ante los guerreros de David.
En contraste, nota la actitud de David. Aunque él tenía poder militar, su mensaje mostraba humildad, deseando que Nabal tuviera larga vida y buena salud, y presentándose como “tu hijo David” (versículo 8).
En cuanto a Abigail, se sugiere que era inteligente y hermosa. Nota su conducta: proveyó abundantes alimentos escogidos, corrió para apaciguar a David, se inclinó ante él como “tu sierva”, lo llamó “Señor mío” y le pidió perdón. Le recordó a David que era hombre de Dios, y que evitara el derramamiento innecesario de sangre.
Esta acción de Abigail, llena de tacto y humildad, cambió las intenciones de David. Alabó a Dios por enviarla a ella y la alabó por su buen juicio. Esta mediación efectiva salvó la vida de muchos hombres inocentes. David no necesitó derramar sangre, porque Nabal murió, probablemente de un problema cardíaco, víctima de su propio temor.
· Es fácil ser bondadoso con quienes nos gustan. Pero ¿qué sucede con los que no nos gustan?
· Piensa en aquellos que encuentras desagradables. ¿Cómo reaccionarían si mostraras una actitud mansa y humilde hacia ellos?
· Por la gracia de Dios, haz la prueba (recordando que no siempre eres un alma agradable y amable).
LUNES
COMPENSANDO EL MAL CON BENDICIONES
¿Cuál es el verdadero propósito de 1 Pedro 3:8 al 12? ¿Cómo puedes aplicar estos principios en tu propia vida?
1 PEDRO 3:8 al 12
8 Finalmente, sed todos de un mismo sentir, compasivos, amándoos fraternalmente, misericordiosos, amigables;9 no devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario, bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados para que heredaseis bendición.10 Porque: El que quiere amar la vida Y ver días buenos, Refrene su lengua de mal, Y sus labios no hablen engaño;11 Apártese del mal, y haga el bien; Busque la paz, y sígala.12 Porque los ojos del Señor están sobre los justos, Y sus oídos atentos a sus oraciones; Pero el rostro del Señor está contra aquellos que hacen el mal.
Jesús superó el enfoque de “ojo por ojo” por el de volver la otra mejilla (Mateo 5:38, 39). Este era un concepto revolucionario, y todavía lo es hoy en muchas culturas y tradiciones. Incluso los cristianos contemporáneos raramente devuelven bien por mal. Pero Jesús sigue diciendo: “Aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón” (Mateo 11:29).
Una pareja con niños pequeños tenía un problema serio con sus vecinos. En varias ocasiones, y en tonos desagradables, estos vecinos les dijeron a los jóvenes padres cuán molesto era oír a los niños jugar en el patio. Se quejaban porque les molestaba esto y aquello. La joven pareja no apreciaba que le hablaran en tono severo y poco amable. Después de todo, ellos no estaban haciendo nada en contra de las reglas de la buena vecindad. Un día, cuando la familia cosechó manzanas de los árboles del terreno de atrás, la madre decidió darles a los vecinos dos pasteles de manzana recién horneados. Los vecinos aceptaron los pasteles alegremente. Ese sencillo acto produjo una diferencia en sus relaciones, probablemente porque nunca hubieran esperado algo así de la gente a la que habían estado molestando constantemente.
1 SAMUEL 24:4-6
· ¿De qué modo David devolvió los ataques constantes de Saúl?
· ¿Qué nos indica esto acerca del carácter de David?
· ¿Cómo podríamos aplicar esta actitud en nuestra propia experiencia, si estamos teniendo problemas con alguien que también podría ser un “ungido del Señor”?
4 Entonces los hombres de David le dijeron: He aquí el día de que te dijo Jehová: He aquí que entrego a tu enemigo en tu mano, y harás con él como te pareciera. Y se levantó David, y calladamente cortó la orilla del manto de Saúl.5 Después de esto se turbó el corazón de David, porque había cortado la orilla del manto de Saúl.6 Y dijo a sus hombres: Jehová me guarde de hacer tal cosa contra mi señor, el ungido de Jehová, que yo extienda mi mano contra él; porque es el ungido de Jehová.
En 1 Samuel se registran cuatro ocasiones en las que David expresó que, para él, era inmoral levantar su mano contra “el ungido de Dios”. Aun cuando tuvo oportunidades de vengarse, repetidamente trató de acercarse y perdonar al Rey. David eligió una manera humilde y piadosa de tratar con alguien que no era bondadoso hacia él.
¿No deberíamos todos, en cada situación en que nos encontremos, procurar hacer lo mismo?
MARTES
EL PERDÓN
Es posible aparentar una vida religiosa rica y significativa y, a la vez, tener problemas serios de relaciones. Es un hecho de la vida que, a menudo, chocamos y nos causamos dolor unos a otros y, a veces, especialmente en la iglesia. Por eso, cuán importante es aprender a perdonar.
EFESIOS 4:32
· ¿Has estado aplicando esta verdad bíblica en tu vida?
· ¿A quiénes necesitas perdonar, y por qué es importante, para tu propio bien, que los perdones?
32 Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.
En años recientes, la profesión de aconsejamiento mira más positivamente la importancia de los principios espirituales para la salud mental. Durante décadas, la religión y la espiritualidad eran consideradas, por muchos psicólogos y consejeros, como una fuente implícita de culpa y temor. Ya no es así. Se reconoce que “terapias” como la oración, llevar un registro espiritual diario, la memorización de versículos bíblicos clave y la práctica del perdón ayudan a las personas a sobreponerse a perturbaciones emocionales. El perdón está entre las estrategias más calmantes, aun si la capacidad de perdonar y ser perdonado solo viene de Dios, por medio de un corazón transformado por él (Ezequiel 36:26).
MATEO 5:23 al 25 LUCAS 17:3 ,4; 23,24
· ¿Qué se nos enseña también aquí acerca del perdón?
MATEO 23 Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti,24 deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda.25 Ponte de acuerdo con tu adversario pronto, entre tanto que estás con él en el camino, no sea que el adversario te entregue al juez, y el juez al alguacil, y seas echado en la cárcel.3 Mirad por vosotros mismos. Si tu hermano pecare contra ti, repréndele; y si se arrepintiera, perdónale.4 Y si siete veces al día pecare contra ti, y siete veces al día volviere a ti, diciendo: Me arrepiento; perdónale.
LUCAS 23 Y os dirán: Helo aquí, o helo allí. No vayáis, ni los sigáis.24 Porque como el relámpago que al fulgurar resplandece desde un extremo del cielo hasta el otro, así también será el Hijo del Hombre en su día.
Algunas veces parece que el perdón es casi imposible de conceder. Pero ningún ser humano llegará alguna vez a soportar lo que Jesús cargó en términos de dolor y humillación: él, el Rey y Creador, fue degradado y crucificado injustamente por sus criaturas. No obstante, Jesús se interesó por cada una lo suficiente como para implorar al Padre que las perdonara.
· Hay personas que hacen mal a otros sin comprender el dolor que están causando.
· Otras veces, la gente ofende porque está insegura o porque tiene problemas personales y busca alivio lastimando a otros.
· Percibir los problemas de otros ¿cómo nos ayuda a ofrecer el perdón?
· ¿Cómo podemos aprender a perdonar a quienes tratan de herirnos intencionalmente?
MIÉRCOLES
CONFESARSE MUTUAMENTE LOS PECADOS
SANTIAGO 5:16
· ¿Cómo interpretas la recomendación de Santiago de confesarse los pecados el uno al otro?
· Medita en esto y ve cómo puedes aplicar su enseñanza en tu vida.
16 Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho.
Los pecados contra mi prójimo requieren mi confesión a él/ella, con el fin de asegurar el perdón y restaurar la relación. También me responsabilizo por lo que hice, y espero la aceptación y el perdón. Por la gracia de Dios, un alma noble otorgará el perdón, sin importar el tamaño de la ofensa.
Además, el texto de Santiago ofrece grandes posibilidades de curación. Contar tus pecados, errores y transgresiones a alguien en quien confías, a un amigo cristiano piadoso, producirá sanidad emocional y aliviará la carga de pecado. Además, la confesión mutua profundiza las relaciones interpersonales. De hecho, la profesión de aconsejamiento está basada en el principio de que hablar es bueno para el alma. Aunque hay desórdenes mentales que necesitan tratamiento profesional, muchos sentimientos de angustia pueden ser aliviados si se hablan en los ámbitos de la iglesia y de la comunidad. Ciertos problemas son creados por el deterioro de las relaciones interpersonales: malentendidos, calumnias, celos, etc. Seguir el consejo de Santiago no solo aliviará la carga psicológica, sino también traerá fortaleza renovada para cambiar las conductas destructivas.
Sin embargo, vaya una palabra de precaución. Aunque revelarle a un amigo íntimo pecados cometidos puede traer mucho alivio, quedamos en una posición vulnerable. Existe el riesgo de que nuestro amigo revele la confidencia a otros, y esto es destructivo para las personas involucradas.
Más importante es que siempre confesemos nuestras transgresiones a Dios con plena confianza y con la seguridad del perdón. Lee 1 Pedro 5:7. Las relaciones defectuosas pueden traer temor y ansiedad, pero la ayuda más segura viene de Dios, que está dispuesto a llevar sobre sí todas nuestras preocupaciones, dejándonos con un genuino sentido de alivio por haber entregado nuestras cargas en sus manos.
JUEVES
EDIFICÁNDONOS MUTUAMENTE
EFESIOS 4:29-1 TESALONICENSES -5:11 ROMANOS 14:19.
· ¿Por qué esto es tan importante, no solo para mí mismo, sino también para otros?
EFESIOS 29 Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.
1 TESALONICENSES 11 Por lo cual, animaos unos a otros, y edificaos unos a otros, así como lo hacéis.
ROMANOS 19 Así que, sigamos lo que contribuye a la paz y a la mutua edificación.
Pablo insta a la iglesia primitiva a evitar que las relaciones personales se deterioren en el “cuerpo de Cristo”. Se producen muchas dificultades cuando unos a otros se rebajan; esto hiere a toda la comunidad. Las personas que chismean y murmuran tienen problemas ellas mismas: sentimientos de inferioridad, un ansia de ser notadas, un deseo de controlar o de tener poder, y otras inseguridades. Estas personas necesitan ayuda para tratar con sus conflictos internos.
Sentirse bien con uno mismo ayuda a no estar involucrado en chismes ni calumnias. Como hijos de Dios, tenemos el privilegio de haber recibido la salvación (Salmo 17:8; 1 Pedro 2:9). Comprendiendo esto, el énfasis estará en edificar a otros. Podemos apoyar, a quienes tienen problemas personales, con palabras de ánimo y aprobación; enfatizar lo positivo de las cosas, de la humildad y de una actitud gozosa.
Otra manera de ayudar es servir como mediadores en las relaciones. Jesús llamó a los pacificadores “bienaventurados” e “hijos de Dios” (Mateo 5:9), y Santiago dice que los pacificadores cosecharán “justicia” (Santiago 3:18).
MATEO 7:12
· ¿Por qué esto es clave en todas las relaciones?
12 Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas.
Este principio es muy valioso para las relaciones sociales. Al estar basado en el amor, es positivo, universal y está por encima de las leyes humanas. La Regla de Oro también produce beneficios prácticos para todos los involucrados.
Un agricultor chino estaba en su campo de arroz en las terrazas montañosas que miraban hacia el mar. Un día, vio el comienzo de un tsunami: el mar se retiró, dejando expuesta una gran parte de la bahía. Él sabía que el agua regresaría con fuerza, destruyendo todo en el valle. Pensó en sus amigos que se encontraban en el valle, y prendió fuego su arrozal. Sus amigos, de inmediato, corrieron montaña arriba para apagar el incendio, se salvaron del tsunami; el deseo de ayudar a otros los salvó. La lección es clara.
VIERNES
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR
EFECIOS 4:25 al 32
· subraya las palabras que tocan tu corazón más directamente.
· Reflexiona sobre todas las cosas que puedes hacer, con la ayuda de Dios, para mejorar tu relación con otras personas.
25 Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros.26 Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo,
27 ni deis lugar al diablo.28 El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que padece necesidad.29 Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.30 Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención.31 Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia.32 Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.
27 ni deis lugar al diablo.28 El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que padece necesidad.29 Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.30 Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención.31 Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia.32 Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.
Las siguientes son porciones de una carta que Elena de White escribió en 1908 a un evangelista: “Tengo este mensaje del Señor para usted: Sea bondadoso en sus palabras, amable en sus acciones. Vigílese con cuidado, porque está inclinado a ser severo y autoritario, y a hablar con dureza [...]. Las expresiones duras entristecen al Señor; las palabras imprudentes hacen daño. Se me ha encargado que le diga: Sea amable al hablar; cuide sus palabras; no deje entrar la dureza en sus expresiones ni en sus ademanes. [...]
“Cuando su experiencia diaria sea la de uno que mira a Jesús y aprende de él, usted revelará un carácter sano y armonioso. Suavice sus manifestaciones, y no pronuncie palabras de condenación. Aprenda del gran Maestro. Las palabras de bondad y simpatía serán benéficas como una medicina. Y sanarán a las almas desesperadas. El conocimiento de la Palabra de Dios puesto en práctica en la vida tendrá un poder sanador y suavizador. La dureza de palabras no reportará nunca bendición ni a usted ni a ninguna otra alma” (Obreros evangélicos, pp. 172, 173).
PREGUNTAS PARA DIALOGAR:
1. Chismes
· ¿Cuánto te gusta chismear?
· ¿cuán ansioso y abierto estás a escuchar chismes de otros?
· ¿Por qué, en un sentido, eso es tan malo como que difundas chismes tú mismo?
· ¿Cómo puedes dejar de formar parte de lo que causa mucho dolor a otros?
2. El perdón puede ser muy difícil, especialmente cuando hemos sido heridos gravemente.
· ¿Cómo aprendes a perdonar a quienes no te piden perdón, que no se interesan en que los perdones y que podrían incluso burlarse de ello?
· ¿Cuál es tu responsabilidad en estos casos?
3. El abuso verbal y físico dentro de las familias es una realidad que produce mucho dolor a las personas y a los grupos.
· ¿Cuál debería ser la actitud cristiana para ayudar a prevenir este problema?
· ¿Cuál debería ser la recomendación cuando el perdón no produce ningún cambio en la conducta abusiva?
4. Piensa en tu vida ahora mismo.
· ¿Qué pasos puedes dar para mejorar tus relaciones?
· ¿Por qué la humildad, la confianza en Dios y un deseo de hacer lo correcto son tan importantes en ese proceso?
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